Árabes, moros,
musulmanes e islamistas Una aclaración
Para mucha gente en los
países occidentales, las palabras árabe, moro, musulmán
e islamista suelen ser sinónimos. A menudo, hasta los medios de
comunicación serios cometen errores garrafales en llamar a cualquier país
musulmán un país “árabe” y a cualquier musulmán un “islamista”. Con este post
me gustaría hacer una introducción de la definición correcta de estas
terminologías.
Árabe
Se refiere a un grupo
etnolingüística cuyo origen procedió de la península árabe, pero a día de hoy
se extiende por todo el Oriente Medio y África del Norte. Según la
clasificación lingüística, el árabe pertenece a la familia semita y es
un pariente cercano de hebreo.
Los “árabes”
engloban a todos los pueblos cuya lengua se deriva del árabe clásico,
que incluyen a la mayoría de los países de la península árabe (Arabia Saudita,
Irak, Jordania, Siria, Líbano), Egipto, Libia, y un importante segmento de la
población de Túnez, Marruecos, Argelia y Mauritania. La expansión árabe por el
norte de África se realizó durante la conquista de Islam en el siglo VII y la
posterior asimilación de las poblaciones autóctonas a su cultura.
Religiosamente, La mayoría
de los árabes son musulmanes, pero también hay una importante
minoría de cristianos, sobre todo en Egipto (15% de la población), Siria (10%)
y Líbano (40%).
Países como Turquía, Irán y Afganistán, a pesar de estar situado en el Oriente Medio con mayoría musulmana, NO SON ÁRABES porque no comparten el idioma. En Túnez, Argelia, y Marruecos, la población es una mezcla entre árabes y bereberes. Estos últimos tampoco son árabes.
Países como Turquía, Irán y Afganistán, a pesar de estar situado en el Oriente Medio con mayoría musulmana, NO SON ÁRABES porque no comparten el idioma. En Túnez, Argelia, y Marruecos, la población es una mezcla entre árabes y bereberes. Estos últimos tampoco son árabes.
Moro
Esta palabra vino de la
época romana en referencia a la población del norte de África (excluyendo
Egipto), que los romanos llamaban Mauretania.
Los moros incluían a poblaciones de origen bereber (que no tienen nada que ver con árabes) y colonos fenicios y griegos. Mauretania era una de las regiones más romanizadas del imperio. De hecho, el emperador Séptimo Severo, que gobernó a finales del siglo II, era de origen “moro”.
Los moros incluían a poblaciones de origen bereber (que no tienen nada que ver con árabes) y colonos fenicios y griegos. Mauretania era una de las regiones más romanizadas del imperio. De hecho, el emperador Séptimo Severo, que gobernó a finales del siglo II, era de origen “moro”.
En el siglo VII, cuando
los árabes sometieron al norte de África, muchos moros se convirtieron
a Islam, y como la mayoría de los musulmanes que conquistaron Hispania
eran nativos del norte de África, en español la palabra moro empezó a
referirse a cualquier musulmán, sea de origen árabe, bereber o muladí
(hispanos convertidos al Islam). Hasta el siglo XVI, cuando los españoles
colonizaron las Filipinas, llamaron a los musulmanes locales moros,
aunque no tenían nada que ver con el norte de África.
A día de hoy, coloquialmente la palabra moro puede tener 2 significados:
• Un nativo del Magreb
• Cualquier musulmán, normalmente en tono despectivo
A día de hoy, coloquialmente la palabra moro puede tener 2 significados:
• Un nativo del Magreb
• Cualquier musulmán, normalmente en tono despectivo
Musulmán
Se refiere a creyentes de
la religión de Islam, independiente de nacionalidad o origen étnico.
El Islam era una religión
fundada por los árabes, pero luego se difundió por el resto del mundo. A día de
hoy, hay casi 1600 millones de musulmanes en el mundo, pero solo
20% son árabes. Los países con mayor población musulmana son Indonesia
(casi 200 millones), Pakistán, India y Bangladesh.
Los musulmanes también se dividen en 2 principales ramas religiosas: suníes y chiitas, ambos creen en el profeta Mahoma, pero los segundos consideran su yerno Ali como el legítimo sucesor.
Los musulmanes también se dividen en 2 principales ramas religiosas: suníes y chiitas, ambos creen en el profeta Mahoma, pero los segundos consideran su yerno Ali como el legítimo sucesor.
Grado de
religiosidad entre musulmanes
Aunque los occidentales
solemos asociar el Islam con mujeres veladas, una estricta separación de sexos,
un rígido patriarcado, la abstención de cerdo y alcohol y rezar 5 veces al día,
en realidad, el grado de religiosidad varía de forma enorme de país a país,
individuo a individuo. En general, se puede clasificar por las siguientes
tendencias:
• No-creyentes: gente que
se identifica con la religión solo por herencia familiar, pero no practica casi
nada las costumbres religiosas.
• Creyentes modernos:
gente que practica la religión pero con costumbres modernas. Las mujeres
no llevan velo y los dos sexos suelen socializarse juntos. Pero a pesar de
adoptar muchas costumbre occidentales como beber alcohol y bailar en
discotecas, la mayoría reza con regularidad a Alá, practica el ramadán y
se abstiene de comer cerdo.
• Creyentes
conservadores: gente que sigue las normas religiosas en su
conducta cotidiana. Mantiene una estricta separación de sexos donde las mujeres
siempre van tapadas y los matrimonios suelen ser concertados.
• Radicales, que practican los mandamientos del Corán a pie de la letra, como aplicar el código penal de Sharia para los delitos religiosos. Por supuesto, la interpretación del Corán es muy subjetiva, y la mayoría de los grupos que llamamos “fundamentalistas” hacen que su manera particular sea la única verdadera, calificando todo el resto de “herejes”.
La mayoría de las
poblaciones musulmanas tienen una mezcla de las 4 tendencias. Pero en general,
en los Balcanes, Rusia y las ex repúblicas
soviéticas predominan las primeras 2, y en países como Pakistán,
Arabia Saudita, Bangladesh y Jordania
y predominan las últimas 2.
Los musulmanes radicales
que pretenden establecer un estado confesional con un código civil y penal
basado en el Corán se llaman islamistas.
A día de hoy, en varios
países musulmanes hay una profunda división entre islamistas y laicos,
que se ha radicalizado después de la Primavera Árabe, pero eso
ya es otro tema de que hablaré en otro post.
Los medios de comunicación
a menudo llaman “islamista” a cualquier musulmán, que no sólo es una
terminología errónea, sino también crea una confusión potencialmente peligrosa.
Acerca del Islam
Soy creyente.
Creo en Dios, Yavé, o O Allah, la misma divinidad desde mi punto de
vista.
No era diferente a los demás: no
sabía quién era, ni de dónde venía y
continuamente me hacía preguntas sobre
la creación del mundo y la armonía del
cuerpo humano, todo tan perfecto y
preparado para nosotros. ¿No te obliga eso a preguntarte sobre la omnipotencia
del Creador, como Ser Superior que no te condiciona a hacer las cosas que no quieres hacer, sino que las
haces porque tú quieres hacerlas? Y si estas feliz con lo que haces, sigues adelante con lo que te gusta, luchas por las cosas que quieres, y compartes lo que te interesa, eso es el islam, y nada tiene que ver con la violencia; sin embargo, leyendo algunos
artículos y navegando por internet, parecería que millones de personas ven en
el islam, una amenaza violenta para
la humanidad.
El islam no es violencia, es paz interior. El que quiera
seguirlo que lo siga, y el que no pues que no lo haga. Así reza el islam, pero la mayoría de la
gente piensa que el islam es una religión condicionada que te “obliga” a ser
musulmán, porque si no, ¡estás muerto!
Todo eso es mentira; si fuera cierto, yo sería el primero
en apartarme del islam. Yo soy musulmán y no voy diciendo que voy a matar y que
soy violento; todo lo contrario: defiendo la paz y el amor que hay entre las
personas, y odio que le gente se aproveche
de los bienes de los demás a cualquier precio.
Me duele mucho que haya gente que se muera de hambre y desde las grandes
entidades para el desarrollo, se pongan trabas a la solidaridad no condicionada
de las personas del primer mundo. Además.
la situación, lejos de mejorar, empeora cada día: cada vez más muertos, cada
vez más violencia, separaciones de parejas,
madres que pierden hijos…si lo piensas, es como para volverse loco.
Lo que quiero deciros con estas líneas, es que soy
musulmán y me siento feliz y orgulloso
de serlo. Vivo mi vida tranquilamente, y
sin problemas. Ayudo a la gente, me
relaciono con mujeres, sigo mis estudios y lucho por conseguir mis objetivos.
Me gusta escuchar otras opiniones, sean religiosas,
científicas, culturales… de todo tipo, pero me duele realmente la manipulación
que se hace islam, cuando no tiene nada que ver con la realidad.
Con esto termino. Sólo quería compartir con vosotros
las cosas que tenía en mi corazón y podáis entenderme un poco mejor.
Gracias por leer mi blog.







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